CÁNCER

21 de Junio - 21 de Julio


Trabajo de Hércules - El Mito

La Captura de la Gama o Cierva 

 Del libro de A. A. Bailey, “Los trabajos de Hércules”

“Proporciona una prueba que evoque su elección más sabia. Envíalo a trabajar en un campo en el cual él deba decidir qué voz, de todas las muchas voces, despertará la obediencia de su corazón. Provee asimismo una prueba de gran simplicidad en el plano exterior, y además una prueba que despierte, en el lado interior de la vida, la plenitud de su sabiduría y la rectitud de su poder de elección.”

Delante del cuarto gran Portal permanecía Hércules; un hijo del hombre y, no obstante un hijo de Dios. En el horizonte lejano se levantaba el santuario del Dios‑Sol. Sobre una colina cercana estaba parado un esbelto cervatillo. Y Hércules, oyó una voz, que salía de ese brillante círculo de la luna que es el hogar de Artemisa. Habló palabras de advertencia al hijo del hombre:"La cierva es mía, por lo tanto, no la toques", dijo ella. Entonces, surgió Diana, la cazadora de los cielos, la hija del sol. Saltando hacia la cierva ella también reclamó la posesión. " 

Hércules de pie entre los pilares del Portal, escuchó y oyó. Otra voz llegó a su oído, y con dominante acento dijo: "La cierva no pertenece a ninguna doncella, ¡oh, Hércules!, sino al Dios cuyo santuario tú ves en aquel monte distante. Vé y rescátala y llévala a la seguridad del santuario y déjala allí. Vé".

Hércules de pie entre los pilares del Portal, escuchó y oyó. Otra voz llegó a su oído, y con dominante acento dijo: "La cierva no pertenece a ninguna doncella, ¡oh, Hércules!, sino al Dios cuyo santuario tú ves en aquel monte distante. Vé y rescátala y llévala a la seguridad del santuario y déjala allí. Vé".

A distancia las doncellas observaban. Él perseguía a la cierva de un punto a otro y cada una de ellas con sutileza le engañaba. Y esto hicieron una y otra vez. Así, por espacio de todo un año, siguió a la cierva de lugar en lugar, atrapando ligeros reflejos de su forma, sólo para encontrar que la había perdido, la persiguió hasta muy cerca de un tranquilo estanque donde, la vio durmiendo, cansada de su carrera. Él disparó una flecha hacia la gama y la hirió en su pata, se adelantó más cerca, y ciñó a la cierva en sus brazos, cerca de su corazón. Y Artemisa y la bella Diana eran espectadoras.

"La búsqueda ha terminado", cantó en voz alta. "¡ahora la cierva es mía! ¡La cierva es mía!

"Eso no es verdad, ¡oh, Hércules!, "La gama no pertenece, a un hijo del hombre aún cuando sea un hijo de Dios. Lleva la gama a aquel santuario distante, donde moran los hijos de Dios y déjala allí con ellos".

"¿Por qué así, oh, sabio Maestro? La gama es mía, mía por la larga búsqueda y el largo viaje, y mía asimismo porque yo la sostengo cerca de mi corazón".

"¿Y no eres tú un hijo de Dios, aunque un hijo de hombre? ¿Y no es el santuario también tu morada? ¿Y no compartes tú la vida de todos los que moran allí dentro? Lleva al santuario de Dios la gama sagrada, y déjala allí, oh, hijo de Dios".

Entonces Hércules cargó la gama hasta el sagrado santuario hasta el centro del lugar sagrado y allí la dejó. Y cuando la colocaba delante del Señor, reparó en la herida de su pata. La gama era suya por derecho de la búsqueda. La gama era suya por derecho de la destreza y la proeza de su brazo. "La cierva es, por lo tanto, doblemente mía”, dijo él.

Pero Artemisa, situándose dijo: "No es así. La gama es mía y siempre ha sido mía.

El Dios Sol habo:. "La gama es mía, no tuya ¡Oh, Artemisa! Su espíritu permanece conmigo desde toda la eternidad, aquí en el centro del sagrado santuario. Tú no pueden entrar aquí ¡oh, Artemisa!. Diana, puede entrar por un momento y decirte lo que vea". Por un breve momento entró al santuario la cazadora y vio la forma de lo que era la gama, yaciendo delante del altar, en apariencia muerta. Y con pena dijo: "Pero si tu espíritu descansa contigo ¡oh, gran Apolo, noble hijo de Dios!, entonces conozco que la cierva está muerta. La cierva está muerta por causa del hombre que es un hijo de hombre, aún cuando es un hijo de Dios. ¿Por qué puede él entrar al santuario y nosotras debemos esperar a la gama aquí afuera?”.

"Porque él sostuvo a la gama en sus brazos, cerca de su corazón, y en el lugar sagrado la gama encuentra descanso, y también el hombre. Todos los hombres son míos. La gama es asimismo mía, no tuya. No del hombre, sino mía".

Y Hércules, pasó nuevamente a través del Portal y encontró su camino, de regreso al Maestro de su vida.

"He cumplido la tarea señalada. Fue simple, excepto por la cantidad de tiempo y la cautela de la búsqueda. Yo no escuché a aquellos que hacían su reclamo, ni vacilé en el camino. La gama está en el lugar sagrado, cerca del corazón de Dios y asimismo, en la hora de la necesidad, también cerca de mi corazón".

"Ve a mirar nuevamente ¡Oh, Hércules!, hijo mío, entre los pilares del Portal". Y Hércules obedeció. Más allá del Portal, se erguía el templo del Señor, mientras que en una colina cercana se erguía un esbelto cervatillo.

"Muchas y todavía muchas veces deben todos los hijos de los hombres, que son los hijos de Dios, buscar al cervatillo de la cornamenta de oro y llevarlo al lugar sagrado; muchas y todavía muchas veces".

              Entonces dijo el Maestro: "El cuarto trabajo ha terminado, y por la naturaleza de la prueba y por la naturaleza de la gama, la búsqueda debe ser frecuente. No olvides esto, sino que reflexiona acerca de la lección aprendida".


Hércules en Cáncer debe capturar la cierva 

 Del libro de Sri K. P. Kumar : “Hércules. El hombre y el símbolo”.

Artemisa y Diana se atribuyen la propiedad de la cierva. La Luz Lunar y la Luz Solar decían: “La Sabiduría es mia”. Pero el Dios Solar le dijo a Hércules: “La Sabiduría me pertenece a MÍ”

La Sabiduría es un aspecto inseparable del Ángel Solar, el Alma. Es la Luz del Alma. La Luz Lunar refleja la Luz Solar. El principio reflector produce espejismo. Todo se refleja como si fuera nuestro, pero nada es nuestro. El concepto de propiedad esta muy acentuado en Cáncer. La cuarta casa es Cáncer que es el aspecto maternal y su aspecto inferior es poseer cosas. La Vedad que tenemos que comprender es que todo se refleja como si fuera nuestro, pero nada es nuestro. Todo le pertenece a Él, nada nos pertenece a nosotros, hasta nosotros le pertenecemos a Él.

Al principio Hércules corrió tras la cierva pero luego se dio cuenta de que ensanchando su conciencia podía incluirla en él y llevarla en su corazón.

Esa expansión de conciencia simboliza como soltar la flecha que Apolo le había dado. La flecha representa el alma individual. Disparar la flecha con el arco quiere decir liberar al alma individual pronunciando la Palabra Sagrada.

Cáncer gobierna la circulación y la respiración, que son manifestaciones de la pulsación. Llevar a la cierva tiernamente en el corazón indica contemplar en el principio pulsador en el centro del corazón. Devolver la cierva al Templo es devolver al hijo del hombre a su estado original como hijo de Dios.

En India la luna llena del Cáncer es un gran festival espiritual que se llama Guru Púrnima que significa “La luna llena del Maestro” 

“Hércules. El hombre y el símbolo” Sri K. P. Kumar. 

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